Se necesitan más modos de acción para sustentar los cultivos tolerantes al glifosato

Malas hierbas resistentes (C. canadensis en la imagen): El talón de Aquiles de los cultivos resistentes al glifosatoLa introducción de cultivos tolerantes al glifosato (GT, por su sigla en inglés) ha sido uno de los cambios tecnológicos más significativos en la agricultura, junto con la mecanización y la genética de semillas híbridas. Los agricultores en todo el mundo están cosechando los beneficios de un sistema de control de malas hierbas simplificado, ahorrando costos, tiempo y mano de obra y aumentando la flexibilidad operativa. La adopción ha sido rápida, en particular en el continente americano. En los principales estados productores de soja de los EE.UU., en Brasil y en Argentina cerca del 90% de los cultivos son GT. En todo el mundo, en el año 2010, se han sembrado 148 millones de ha con cultivos GM en 29 países de los cuales cerca de 90 millones de ha tenían una característica de tolerancia al herbicida1. Tres son los cultivos que dominan esta adopción de tecnología: la soja, el algodón y el maíz.

La tecnología también ha alentado a los agricultores a simplificar aún más su agricultura reduciendo el uso de arado y adoptando prácticas de labranza de conservación como la labranza ceroDefinición También conocida como labranza de conservación o labranza cero, es una forma de sembrar cultivos de un año a otro sin perturbar el suelo a través de la labranza, es decir la labranza del suelo que habitualmente se realiza con implementos impulsados por tractores. Referencias y recursos en línea acreditados http://www.no-till.com/ Portal para obtener información en línea sobre la agricultura con labranza cero.. El abandono del arado aumenta la calidad del suelo y reduce la erosión, aumentando al mismo tiempo la biodiversidad.

Sin embargo, confiar mucho en un solo modo de acción herbicida para controlar las malas hierbas, en especial en la labranza cero, fomenta la evolución de poblaciones resistentes. Si bien el glifosato se ha utilizado ampliamente durante más de 20 años antes de la aparición de los primeros casos aislados de resistencia en áreas de mucho uso, la posterior expansión de su uso en cultivos GT pronto llevó a la aparición de muchos brotes. En el Centro de Información del Paraquat se han publicado artículos previos sobre las malas hierbas resistentes al glifosato (Por ejemplo El Paraquat protege al glifosato en el Tratamiento Doble Australiano ; El Paraquat es el guardaespaldas del glifosato) y se publica información actualizada en el sitio web del Relevamiento Internacional de Malas Hierbas Resistentes al Herbicida2.

Estudio de referencia en los EE.UU.

Los investigadores de las universidades de los EE.UU. recientemente han informado sobre un estudio de referencia diseñado para mostrar cómo las mejores prácticas de manejo (BMP, por su sigla en inglés) para evitar la resistencia, incluso el uso de una mayor diversidad en los modos de acción de los herbicidas, pueden mantener los beneficios de los sistemas de cultivo GT3.

De acuerdo con un relevamiento de 1200 agricultores en 6 estados, se seleccionaron 156 campos de por lo menos 16 ha como sitios en un programa de ensayo a campo a gran escala. Cubriendo las rotaciones más importantes, se dividió cada campo en dos. Una mitad recibió el programa de control de malas hierbas propio del agricultor y las malas hierbas de la otra mitad se controlaron de acuerdo con las recomendaciones de las BMP realizadas por los servicios de extensión universitaria del estado.

Principales rotaciones incluidas en el estudio de referencia

Sistema de cultivo Estados
Soja GT continuo Illinois, Indiana, Mississippi, N. Carolina
Algodón GT continuo Mississippi, N. Carolina
Maíz GT continuo Iowa, Nebraska
Maíz GT/Soja GT Illinois, Indiana, Iowa, Mississippi, Nebraska, N. Carolina
Soja GT/Maíz no GT Illinois, Indiana, Iowa, N. Carolina, Nebraska
Soja GT/Maíz no GT Mississippi

El relevamiento inicial del productor indicó que bajo las rotaciones más intensivas GT, cerca del 60% de los campos de soja recibieron solo glifosato para el control de las malas hierbas3. Esta cifra fue menor en el maíz (49% en maíz continuo; 30% en rotaciones de maíz-soja) y más baja en algodón (13%), debido al mayor uso de herbicidas residuales.

La comparación de las recomendaciones de las BMP para cada campo con las de sus respectivos agricultores indicó que, con gran preocupación, la mayoría de los regímenes de control de malas hierbas típicos estaban muy lejos de las mejores prácticas y se empleaban muy pocos modos de acción (Figura 1).

Figure 1.  Los agricultores utilizan menos modos de acción que los recomendados.Resulta claro que se confiaba demasiado en el glifosato. Era probable que las malas hierbas más difíciles de controlar con glifosato se volvieran dominantes y posiblemente también resistentes.

La rotación de cultivos y la labranza son componentes útiles de una técnica integrada de manejo de malas hierbas. Sin embargo, el relevamiento mostró que más del 30% de los agricultores no rotaban sus cultivos y una proporción similar los rotaba con otros cultivos GT. Con la creciente popularidad de la labranza cero, las oportunidades para el control de las malas hierbas mediante la labranza también se estaban volviendo seriamente limitadas, a pesar de sus beneficios ambientales.

Los programas de BMP usaban mezclas en tanque de glifosato con otros herbicidas, muchos con acción residual en el suelo, ya sea en pre- o en post-emergencia4. Hasta este momento, sólo se han publicado los resultados de las dos primeras campañas de ensayos, 2006 y 20074. Estos mostraron que tanto la rotación como el programa de herbicidas tenían un efecto significativo en el éxito del control de malas hierbas. El maíz GT continuo representa el peor de los casos sin rotación de cultivos o lejos de las variedades GT. En este sistema de cultivo la densidad de la población de malas hierbas en el momento de la cosecha se redujo en un 50% con BMP en el primer año4.

Por desgracia, los agricultores sólo tienden a cambiar las estrategias de control de malas hierbas cuando se ha reconocido la resistencia en sus campos. Esto por lo general da como resultado sustanciales aumentos de costo para atacar las poblaciones resistentes establecidas. En este estudio, los programas de BMP eran por lo general un 20% más caros, pero los rindes tendían a ser levemente superiores con lo cual el retorno neto era igual en todos los sistemas de cultivo para los programas de los agricultores y de BMP5. A largo plazo, prevenir el desarrollo de malas hierbas GT y evitar la necesidad de estrategias de control costosas generará ahorros sustanciales adicionales.

Función del paraquat

Este estudio realizado en los EE.UU. se centró en la introducción de modos de acción adicionales al incluir colaboradores del glifosato en la mezcla en tanque. El paraquat no se puede mezclar con glifosato, pero se puede utilizar con éxito en los sistemas de cultivo GT para proporcionar un control de malas hierbas de amplio espectro antes de plantar los cultivos, permitiendo utilizar glifosato para el control de malas hierbas en post-emergencia. El paraquat tiene un modo de acción muy distintivo. Los sistemas de control de malas hierbas que integran al paraquat retienen los beneficios del glifosato al mismo tiempo que reducen marcadamente el riesgo de aparición de malas hierbas resistentes. Los ejemplos de tales regimenes incluyen el uso de mezclas de paraquat + diuron para quema en cultivos con labranza cero en Brasil; y el sistema de ‘tratamiento doble’ de una aplicación de glifosato seguida por paraquat que es popular en Australia.

En los casos en que la labranza cero se ha establecido con éxito es importante no volver al arado para el control de las malas hierbas. La rotación de cultivos puede ayudar, pero para preservar los beneficios del glifosato resulta vital usar una mayor diversidad en los modos de acción de los herbicidas y en esto el paraquat cumple una función clave.

Referencias

  1. ISAAA (2010). Brief 42: Highlights of "Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2010
  2. International Survey of Herbicide Resistant Weeds (Relevamiento internacional de malas hierbas resistentes a herbicidas)
  3. Shaw, D R et al (2011). Benchmark study on glyphosate-resistant cropping systems in the United States. Part 1: Introduction to 2006–2008. Pest Management Science, 67, 741-746
  4. Wilson, R G et al (2011). Benchmark study on glyphosate-resistant cropping systems in the United States. Part 4: Weed management programs and effects over time and geography on weed populations and soil seedbanks. Pest Management Science, 67, 771-780
  5. Weirich, J W et al (2011). Benchmark study on glyphosate-resistant cropping systems in the United States. Part 5: Effects of glyphosate-based weed management programs on farm-level profitability. Pest Management Science, 67, 781-784

Notas

La marca del producto líder a base de paraquat es Gramoxone.