Weed control

El control de las malas hierbas en la papa es un problema para muchos agricultores. El paraquat es un herbicida muy útil para la papa porque se puede usar para quemar las malas hierbas desde antes de plantar y hasta el momento en que el brote de la papa comienza a emerger del suelo1. Esto permite adaptar las medidas de control de malas hierbas según las malas hierbas presentes. Como las papas pueden tardar hasta cuatro semanas en emerger, puede darse un significativo crecimiento de malas hierbas después de plantar. Las malas hierbas pueden superar rápidamente a los cultivos de papa si se les permite crecer sin control antes de que se cierre el dosel de hojas del cultivo2.
Compiten con las plantas de papa para obtener luz, agua y nutrientes; por lo tanto, si no se las controla, las malas hierbas reducen el rinde y la calidad. Además, las malas hierbas de gran tamaño se enredan con el cultivo e interfieren con la cosecha. Las malas hierbas también fomentan la aparición de plagas y enfermedades. Al llenar el dosel del cultivo restringen el flujo de aire y aumentan la humedad en la cual se desarrollan enfermedades fúngicas, en especial el tizón de la papa (Phytophthora infestans).

Menores costos y efectos favorables para el medio ambiente cuando se usa paraquat: estas fueron las conclusiones clave alcanzadas en una comparación realizada durante 4 años de los métodos de control de malas hierbas en bananos, recientemente completada por la Universidad de las Filipinas.
El ensayo se realizó en una plantación comercial en Mindanao, la isla grande ubicada en el sur del país. Las bananas hacen una significativa contribución a la economía de las Filipinas y son una importante fruta de exportación. Se están estableciendo nuevas plantaciones en tierras con más pendiente donde la erosión del suelo presenta una amenaza real para la producción sustentable. Las autoridades filipinas estiman que cada año se pierden 623 millones de toneladas de suelo en 28 millones de hectáreas de tierra.
La erosión se puede reducir al mantener una cubierta de vegetación en el suelo. Por lo tanto, es importante manejar las malas hierbas de modo tal que brinden la mayor cobertura posible para ayudar a evitar la erosión, pero sin competir con el cultivo. Se compararon dos programas de control de malas hierbas.

El paraquat en Samoa no solo ayuda a los agricultores a suministrar un alimento principal sino que también permite que el taro se convierta en un cultivo de exportación muy importante. ¿Alguna vez se preguntó qué alimenta el impresionante tamaño y fuerza de los extraordinarios jugadores de rugby de las Islas del Pacífico? No busque más, es el taro. El taro es un cultivo tropical con tubérculos de almidón que constituye un alimento principal en muchas comunidades de subsistencia, en particular en las Islas del Pacífico. Y si bien lo más probable es que los jugadores del equipo de rugby tengan una amplia gama de alimentos para elegir, para mucha gente que vive en estas regiones, el taro es parte esencial de su dieta.
Como es un cultivo tropical, resulta crítico proteger al taro de las malas hierbas.  Las malas hierbas prosperan en climas tan cálidos y húmedos, robando rinde al cultivo.  El desmalezado manual es una opción, pero, no solo demanda mucho tiempo y trabajo, sino que significa que otras oportunidades, en particular para la educación en las comunidades más pobres, se pierden. El uso de la elección correcta de herbicida proporciona una alternativa efectiva.

Las malas hierbas no aparecen en los titulares de las noticias como las sequías, las plagas de insectos o incluso la gripe porcina, pero causan una importante miseria humana, en forma silenciosa y constante, según observa uno de los más reconocidos expertos en malas hierbas de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés) de Naciones Unidas. Ricardo Labrada-Romero cita las cifras obtenidas por la organización ambientalista líder Landcare Research (de Nueva Zelanda) que indican que las malas hierbas sin control causan pérdidas en los cultivos equivalentes a 380 millones de toneladas de trigo por año.

Saber cómo funciona un herbicida en detalle - su 'modo de acción' (MdA) - es importante para comprender cómo usarlo en la forma más efectiva. El MdA del herbicida es uno de los principales factores en el espectro de control de malas hierbas, la selectividad de los cultivos y la resistencia de las malas hierbas.
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con su modo de crecimiento. Los diferentes MdA en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteinas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos.
El MdA del paraquat se basa en desviar el flujo de energía capturada de la luz solar en la fotosíntesis para producir radicales libres altamente reactivos que destruyen las membranas celulares para secar rápidamente las hojas. Esto ocurre a las pocas horas con fuerte luz solar debido a los altos niveles de energía que salen fuera de control. El paraquat afecta a casi todas las plantas verdes haciendo que sea un herbicida no selectivo de amplio espectro.

Introducción
Los herbicidas controlan las malas hierbas al interferir con la forma en que éstas crecen. Esto se logra mediante varios "modos de acción" (MdA) diferentes que en último término detienen la germinación de las semillas o su establecimiento como plántulas; evitan que las plantas elaboren los carbohidratos, proteínas o lípidos (aceites y grasas) esenciales o secan las hojas y tallos. Conocer el MdA de un herbicida es importante para comprender cómo usarlo de la forma más efectiva. Es un factor importante tanto para la selectividad del herbicida como para la resistencia a las malas hierbas.
Los síntomas observados en las malas hierbas pulverizadas con herbicidas expresan el MdA. En la I&D sobre herbicidas, cuando se prueban nuevos productos químicos, los expertos observan cuidadosamente los detalles y tiempos de la aparición de los síntomas para obtener pistas sobre el MdA. Comprender por completo un MdA puede llevarle años de investigación a los fisiólogos de plantas, bioquímicos, biólogos moleculares y muchos otros científicos de otras disciplinas.

El Paraquat y la agricultura sustentable, por Richard H. Bromilow
En este trabajo “El Paraquat y la agricultura sustentable”, el autor Richard H. Bromilow estudia el papel que desempeña el paraquat al apoyar la agricultura sustentable en todo el mundo.
Resumen: La agricultura sustentable es esencial para la supervivencia del hombre, en especial dado el aumento cada vez más rápido de la población. La expansión de la agricultura en las áreas restantes de vegetación natural no es deseable, ya que esto reduciría la biodiversidad en el planeta. Por lo tanto, es necesario mantener o de hecho mejorar los rindes de los cultivos en las tierras agrícolas existentes, ya sea en la escala de un pequeño productor o en explotaciones agrícolas más grandes.
Uno de los factores limitantes es con frecuencia el control de las malas hierbas; el control biológico de las malas hierbas por lo general tiene un uso limitado y el control mecánico es con frecuencia difícil con maquinaria o muy tedioso en forma manual. Por lo tanto, el uso de herbicidas se ha vuelto muy importante.

“Estados Unidos es adicto al petróleo” reconoció el Presidente George W. Bush en su discurso inaugural de las sesiones parlamentarias en el 2006.  Y, no es un problema exclusivo de los EE.UU., ni tampoco la adicción es solo al petróleo. Petróleo, carbón y gas natural son las reservas fósiles que activan nuestro planeta, pero ahora el centro de atención está en la biomasa de cultivos para proporcionar una fuente alternativa significativa de energía y materiales.
La labranza cero y el paraquat cumplen una función vital en la producción de suficiente biomasa al mismo tiempo que sustentan la producción de alimentos y protegen el medio ambiente.
En la actualidad, los biocombustibles se elaboran a partir de partes de cultivos que de lo contrario se cosecharían para elaborar alimentos, por ejemplo los cereales. Esto lleva a dos problemas:

No hay suficiente combustible
Potencialmente no hay suficiente alimento

El rinde del combustible – biodiesel o bioetanol – a partir de los aceites o del almidón que se encuentra en las semillas es relativamente bajo.

El manejo integrado de malas hierbas y la labranza cero son herramientas agronómicas avanzadas con objetivos comunes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, reduciendo el impacto ambiental de la producción de cultivos. Si bien avanzadas en concepto, estas herramientas son directas y su uso puede adaptarse a todos los sistemas de cultivo, desde los altamente mecanizados a la agricultura de subsistencia, en todo el mundo.
La labranza es un medio comprobado de control de malas hierbas, por lo tanto ¿los otros métodos son lo suficientemente buenos como para usar en una técnica integrada de manejo de malas hierbas en sistemas de labranza cero? Este artículo examina cómo los agricultores pueden cosechar las bondades de ambas técnicas al mismo tiempo.

Los agricultores en todo el mundo saben cuán difícil es controlar las malas hierbas.

El paraquat se usa para controlar una amplia variedad de malas hierbas en todo el mundo, pero para controlar las malas hierbas en forma efectiva y sustentable es importante comprenderlas.
¿Por qué una planta se convierte en una mala hierba? ¿Cómo se pueden describir los distintos tipos de malas hierbas? ¿Cuáles son las características de las malas hierbas y de su crecimiento a las que pueden apuntar los herbicidas para un control exitoso?